¿Es útil tener una página de Facebook para tu negocio?

¿Merece la pena tener página de Facebook para tu negocio?

La eterna pregunta a la hora plantearte si deberías invertir en determinada estrategia de marketing es si merece realmente la pena. En consecuencia, la eterna respuesta al dilema es que depende de muchos factores. Esta situación aplica, cómo no, al hecho de tener una página de empresa de Facebook.

Las páginas de Facebook son perfiles especiales dedicados a entidades o conceptos, ya sean agrupaciones de fans de algún artista, ONGs o, en el caso que nos interesa, empresas y negocios. Estas páginas se diferencian de los perfiles en bastantes apartados, por lo que tener una cuenta personal en esta red social no implica saber gestionar páginas. No obstante, una vez superada esta pequeña barrera de entrada se pueden obtener grandes ventajas. Esto se debe a que, aunque puedan usarse para otras cosas, las páginas de Facebook están diseñadas para promocionar y dar a conocer empresas.

Así pues, vamos a analizar los pros y los contras de tener una página de Facebook para tu empresa, así como las cosas que hay que tener en cuenta. Así podrás saber si te merece la pena o no.

Tabla de contenidos

¿Qué tener en cuenta para saber si mi empresa debería tener una página de Facebook?

Los factores más importantes que pueden influir a la hora de decidirse por tener una página de Facebook para empresas son:

  • La disponibilidad de presupuesto.
  • La rentabilidad que puedas obtener.
  • Los beneficios intangibles que busques conseguir.
  • El tipo de negocio que tienes.
  • El tiempo del que dispones para gestionar la página.
  • La presencia de clientela en la red social.

Presupuesto disponible

La primera pregunta que deberías hacerte es ¿tengo suficiente presupuesto para empezar a trabajar una página de Facebook para mi empresa?

La respuesta es sencilla. Si dispones de al menos 400€ al mes para invertirlos en marketing, si tienes un presupuesto con el que se puede empezar a trabajar. No se trata de una cantidad excesiva, por lo que es fácil disponer de ella. Sin embargo, es cierto que no podrás hacer muchas cosas. Lo bueno es que si será lo justo para que puedas dividirlo en:

  • Desarrollo de estrategia.
  • Creación de contenido.
  • Campañas publicitarias.

También puedes hacerlo de forma completamente gratuita, si bien los resultados tardarán más en llegar y requieren mucho más esfuerzo por tu parte. Esto se debe a que, si no pagas por publicidad, tendrás que dedicarte a interactuar con tu audiencia y buscar a tu clientela perfil a perfil. No es imposible, pero es mucho más tedioso.

Rentabilidad

Esto nos lleva a la segunda pregunta… ¿Es rentable dedicar tanto tiempo o dinero a una página de Facebook?

Ya sea por cuenta propia, o trabajando con una agencia de gestión de redes sociales, lo más apropiado es probar al menos durante 6 meses tu estrategia en tu página de Facebook. Es probable que durante las primeras semanas no obtengas grandes resultados. No obstante, para el final del semestre ya podrás intuir si la estrategia será rentable en el futuro próximo.

Esto se debe a que, si haces publicidad:

  • Hay que ir probando diferentes campañas hasta encontrar una que te beneficios de forma estable. Para ello hay que probar con diferentes audiencias, formatos y creatividades.
  • Incluso si la campaña funciona, siempre hay que estar pendiente de ella y hacer variaciones para ver dónde es posible mejorar.
  • Hay que adaptarse a la estacionalidad, pues no es lo mismo hacer una campaña en verano que en invierno. En este sentido, debes ir adaptando tu discurso a medida que avanza el año.
  • También deberás planear con antelación épocas estratégicas para aprovecharlas. Algunos ejemplos son las rebajas, la vuelta al cola, las festividades o el Black Friday. Estas épocas dependerán mucho del tipo de servicios y productos que ofrezcas, por lo que debes analizar el calendario y ver en qué periodos encaja mejor hacer más esfuerzos publicitarios.

Si no haces publicidad los plazos pueden llegar a ser más prolongados ya que:

  • Deberás conseguir que la gente te siga de forma orgánica. Esto implica crear contenido, moverlo por la red social y generar interés.
  • Conforme comiences a tener seguidores en tu página, tendrás que motivar la interacción alrededor de tu marca. En este sentido, el contenido interesante y sugerente es la clave.

Así pues, tienes que dar por hecho que durante los primeros meses tu inversión no será rentable. Esto es así para todos los negocios, por lo no debes desanimarte. Después de aplicar estas medidas podrás ver si vas recuperando la inversión y ponerle una fecha al momento en el que llegarán los beneficios.

Beneficios intangibles

Lo bueno de Facebook es que el dinero no es el único rédito que puedes obtener. También debes valorar los beneficios intangibles:

  • Puedes reforzar los atributos de tu marca y construir un discurso alrededor de ella. Es decir, puedes hacer Branding mejorando tu identidad corporativa. Esto te permite posicionarte en el sector y establecer qué clase de marca eres.
  • Puedes mejorar la percepción que el público tiene de tu marca. Es decir, puedes trabajar tu imagen corporativa. Así lograrás que el público te perciba como una marca mejor y más sólida.
  • Puedes construir una audiencia en torno a tu marca y crear una comunidad. Lograr compradores fieles a quienes les gusta tu marca por cómo es, no solo por lo que ofrece, te afianzará en el sector y te dará prestigio.
  • Puedes analizar a la competencia y diferenciarte de ella.

Si quieres conseguir este tipo de objetivos, probablemente si te merezca la pena tener una página de empresa de Facebook, incluso si las campañas no generan muchas ventas durante los primeros meses.

Tipo de negocio

Aunque dispongas de tiempo o presupuesto para gestionar una página de Facebook para tu negocio, debes valorar si eres ese tipo de negocio. Ten en cuenta que hay varios tipos de negocio a los que no les interesa tener una página de Facebook.

La mayoría son aquellos cuya actividad puede tener efectos negativos en la audiencia de las redes sociales. En este sentido, la plataformas prohiben ciertos contenidos que infringen su política para “proteger a los usuarios”. En consecuencia, hay sectores que se ven completamente limitados a la hora de hacer publicaciones y hablar sobre sus productos o servicios. Los más destacados son:

  • Negocios que se dediquen a vender productos para adultos, como las Sex Shops.
  • Empresas que vendan estupefacientes legales, como el tabaco o el alcohol.
  • Negocios que se dediquen a la venta de productos químicos. Incluso si son legales e inocuos, Facebook no dudará en restringir el contenido.
  • Locales o plataformas en las que se ofrezcan juegos de azar.
  • Empresas que vendan suplementos alimenticios o vitamínicos.
  • Empresas que ofertan puestos de empleo o se dedican a la selección de personal.
  • Negocios que vendan productos relacionados con la salud o la medicina.

La prohibición de estos contenidos no implica que no puedas tener una página de Facebook. Sin embargo, las probabilidades de que cierren tu cuenta por tecnicismos o denuncias falsas son tan altas que no merece la pena. Puedes echar un vistazo a la Política de Facebook Sobre Empresas para ver si tu actividad podría estar prohibida o restringida en la plataforma.

Además, también hay otros tipos de negocio a los que no les interesa demasiado dedicar tantos esfuerzos a una página de Facebook:

  • Negocios estacionales: las empresas cuya actividad solo tenga lugar durante un periodo reducido del año lo tendrán más difícil en Facebook para obtener beneficios intangibles. Esto se debe a que los algoritmos premian a las páginas que publican constantemente. Si solo lo haces durante un periodo breve, no servirá de mucho. Eso si, la publicidad a través de una buena campaña si que funcionara, por lo que si puedes obtener beneficios económicos.
  • Negocios de compra única: empresas como las agencias inmobiliarios o la compra-venta de vehículos se enfrentan a una audiencia que perderá el interés en tu página conforme haga la compra. En consecuencia, es mejor dedicar los esfuerzos a hacer publicidad de impacto para captar clientes que trabajar en construir una comunidad alrededor de tu marca.

Tiempo disponible

Otro factor que hay que tener en cuenta es tu disponibilidad. Salvo que tu imagen de marca te importe poco, lo lógico será que le dediques varias horas al mes a tu Página de Facebook.

Incluso si trabajas con una agencia, lo lógico es que debas aprobar su estrategia, revisar los contenidos y hacer correcciones si hiciese falta. Además, en los planes más básicos que ofertan muchas agencias no se incluye ya interacción con la audiencia, de modo que es posible que tengas que encargarte también de ello.

Por el contrario, si quieres gestionar la estrategia por cuenta propia, deberás dedicar como mínimo media hora cada día para que todo vaya viento en popa. Esto supone destinar unas 15 horas al mes. Si no dispones de tanto tiempo, está claro, no te merece la pena.

Público

Aunque en Facebook está la mayor cantidad de personas que usa redes sociales, la realidad es algo más compleja.

Hoy en día las audiencias de cada red social están muy segmentadas por edad. Por ejemplo, TikTok aglomera a todo el público joven. Instagram se lleva a los adultos de hasta 40 años, mientras que en Facebook son más comunes los perfiles de 50 años en adelante. Lógicamente, hay perfiles de todas las edades en todas las redes. Sin embargo, es importante saber dónde se concentra la mayoría de tu público para valorar si merece la pena invertir en determinada red social.

Para complicar más las cosas, hay muchos otros factores que definen a un público. El género, los gustos o las tendencias son solo algunos de ellos. Es preferible que indagues previamente para ver si tu público se encuentra en Facebook.

Razones por las que merece la pena tener una página de Facebook de tu negocio

Si tienes un negocio apto para la red social, tiempo entre las manos, presupuesto en tu bolsillo y público en la plataforma, Facebook tiene mucho que ofrecerte:

  • Es la red social con más usuarios.
  • Puedes publicar todo tipo de contenido.
  • Puedes hacer publicidad muy eficaz.
  • La gente puede conectar contigo y con tu marca.
  • Tu negocio puede obtener una buena puntuación.
  • Puedes vender a través de Facebook.

Sigue siendo la red social con más alcance

A pesar de los esfuerzos de otras redes sociales, Facebook sigue siendo el rey. Es la plataforma con más usuarios activos al mes del mundo, con 3.000 millones, y de España, con 20 millones. No obstante, hay que matizar, pues a estas cifras astronómicas hay que restar:

  • Una estimación del 5% de cuentas falsas.
  • Más del 30% de los usuarios que usan Facebook de rebote. Es decir, que apenas lo usan pero que Facebook los contabiliza como si fuesen usuarios activos.
  • Perfiles que no son público objetivo para tu negocio.
  • Personas que tienen varias cuentas, una práctica cada vez más habitual entre los jóvenes.

También está por ver la validez de la información que ofrece Facebook sobre sus usuarios activos. No obstante, el sentir popular es que casi nadie utiliza esta plataforma regularmente salvo las personas mayores de 40 años. En cualquier caso, y restando todos estos factores, todavía quedan millones de personas que si utilizan Facebook cada día.

A ello cabe sumarle que Facebook es dueña de Instagram, que tiene 24 millones de usuarios activos en España. También es propietaria de WhatsApp, que tiene 33 millones de usuarios activos. En este sentido, el gigante tecnológico permite conectar dichas redes a la página de Facebook. Esto supone una gran ventaja ya que toda la publicidad de Facebook puede impactar a usuarios de Instagram, sumando mucho público joven a la plataforma. En cuanto a WhatsApp, se puede conectar el perfil de empresa para expandir las funciones de la página de Facebook.

Permite publicar contenido sobre tu empresa

Mientras que la mayoría de redes sociales se han especializado en el tipo de contenido que puedes publicar, Facebook ha seguido la ruta contraria. Por ese motivo es la que ofrece la mayor variedad posible de formatos de publicación. De este modo, en la página de empresa de Facebook puedes publicar:

  • Contenido en formato texto, ya sean reflexiones, llamadas a la acción, artículos de blog, etc.
  • Enlaces.
  • Fotografías normales y 3D, secuencias de fotografías, álbumes, etc.
  • Videos cortos, videos largos, Stories, Reels, secuencias de videos y videos en directo.

Tal diversidad te permite controlar lo que cuentas sobre tu empresa y cómo lo cuentas mejor que ninguna otra plataforma. Además, el público de Facebook consume el contenido con más paciencia y detenimiento que los usuarios de otras redes sociales. Esto favorece que tu público objetivo preste atención a tu contenido incluso si es extenso o detallado.

Dispone de una plataforma de publicidad completa

No se puede hablar de una página de empresa de Facebook si no se habla de la Publicidad de esta plataforma. La herramienta publicitaria de esta red social es la más poderosa de entre sus competidores, a excepción de Google. No obstante, el buscador no es una red social, de modo que no entraría directamente en la contienda.

En Facebook puedes hacer todo tipo de anuncios con una gran variedad de formatos. Además, es relativamente fácil de manejar, permitiendo segmentar con mucha precisión al público a la par que se controla el presupuesto como se desee.

No por nada, en Facebook se pueden crear campañas con resultados sorprendentes. Eso sí, requieren mucho ensayo-error y algo de experiencia para manejarse adecuadamente.

Tiene un gran nivel de interacción y cercanía

Las personas que usan Facebook a diario lo hacen con mucha cercanía e interacción. Esto permite a las marcas conectar con su audiencia y dirigirse a ella directamente.

Además, gracias a Messenger, puedes hablar directamente con los usuarios ágilmente. En caso de no tener mucho tiempo, puedes configurar respuestas automáticas para las preguntas más comunes.

La clave aquí está en disponer de una página muy bien planteada que invite a que los usuarios soliciten tus servicios. También deberás publicar contenidos que fomenten la conversación para activar la interacción de tu audiencia.

Tiene su propia calificación para negocios

Aunque es un hecho que muchos pasan por alto, los usuarios de Facebook pueden valorar las páginas de los negocios con una puntuación que va de 1 a 5 estrellas. Esto puede parecer un detalle menor, pero es muy influyente si tienes un perfil de empresa en Google Maps.

Resulta que, si buscan tu negocio en Google, la puntuación que tengas en tu página de Facebook también aparecerá en tu ficha de Google Maps. Además, lo hará con estrellas en color dorado que destacan mucho a la vista. Teniendo en cuenta lo difícil que es llamar la atención en Google, estas estrellas pueden marcar la diferencia entre atraer visitas a tu negocio o no.

Dispone de su propio Marketplace

Otro punto muy a favor de tener una página de Facebook para tu empresa es que puedes vender a través de la propia plataforma.

Lo puedes hacer de la forma tradicional, publicando un catálogo y derivando público a tu página web o a tu tienda física. No obstante, también puedes hacerlo a través del Marketplace de Facebook.

Este apartado de la red social es un mercado online donde aparecen productos según la cercanía del cliente. Además, estos productos se pueden filtrar para que la distancia no sea el factor más relevante.

En consecuencia, dispones de una plataforma que aúna publicidad y punto de venta en un solo sitio. Esta sinergia es idónea para pequeños negocios que no quieren invertir en una página web.

Motivos por los que no merece el esfuerzo tener una página de Facebook para tu empresa

Pese a las bondades que ofrece Facebook, las barreras de entrada son bastante imponentes. En este sentido, no te merece la pena tener una página de tu negocio si no dispones de.

  • Tiempo.
  • Dinero.
  • Público objetivo.
  • Un buen manejo de la red social.

Tiempo

El tiempo es oro y Facebook exige bastante. Como ya comentábamos en puntos anteriores, lo recomendable es que le dediques:

  • 30 minutos al día para gestionar y revisar tu página de Facebook, unas 15 horas al mes.
  • 6 meses probando tu estrategia para encontrar la que mejor se adapta a ti.

A ello hay que sumarle el tiempo necesario para:

  • Crear el contenido que vayas a publicar.
  • Crear las campañas y los anuncios, así como las variaciones y los test de ensayo-error.
  • La gestión de tu catálogo.

Si trabajas con una agencia, bastará con que le dediques unos 30 minutos a la semana, lo que reduce mucho los tiempos. No obstante, esto se traducirá en aumentar el coste de la estrategia, lo que nos lleva al siguiente punto.

Dinero

Si no dispones de dinero para invertir en tu página de Facebook las cosas se te complicarán bastante. Sea como fuere, lo recomendable es invertir un mínimo 300€ si trabajas con una agencia de marketing. Esto te permitirá despreocuparte. Sin embargo, lo normal es que te ofrezcan un plan muy sencillo que incluya muy poco contenido y una sola campaña publicitaria. Si por esa cantidad, o menos, te ofrecen muchas publicaciones y resultados mágicos, desconfía.

A ello cabe añadir que para tener éxito en la red social a nivel publicitario, lo recomendable es invertir al menos 150 € en tus campañas. Debido a que se tarda un tiempo en obtener beneficios, esto supone estar varios meses perdiendo dinero.

Lógicamente, si no dispones de dinero tendrás que hacerlo todo de forma mucho más cercana. Esto complica mucho las cosas y hace que no merezca mucho la pena.

Público objetivo

Como ya comentábamos, el público en Facebook es muy grande, pero también es muy disperso y no es fácil detectar si tu clientela está ahí. Además, hay muchas cuentas falsas y perfiles que no interactúan.

Sea como fuere, lo peor de todo es que las predicciones no están muy a favor de Facebook. Se prevé que las cifras de usuarios activos desciendan en el futuro. En este sentido, quizás te interesen más otras plataformas.

Manejo

El último aspecto que hace que esta red social no sea tan atractiva es el manejo. Si eres de esas personas a las que les cuesta comprender las tecnologías, debes saber que Facebook tiene una de las interfaces más caóticas y complejas de todo Internet.

Por un lado está el aspecto técnico. Para tener una página de Facebook también deberás crear una cuenta de Facebook Business. Para poder usar todas las herramientas deberás validarla, conectarla a tu página, introducir una tarjeta de crédito, etc. Además, si vendes a través de una página web, deberás saber acceder a ella e introducir código para conectarla a tus campañas publicitarias y a tu catálogo. Solo así podrás medir su rendimiento de forma eficaz.

Por otro lado, está el aspecto estético. Facebook suele cambiar de lugar los botones y las funciones periódicamente. Esto supone que cada 6 o 9 meses deberás volver a revisar dónde está cada cosa, si es que sigue ahí, y aprender de nuevo cómo es la plataforma. Esto entorpece mucho la experiencia y hace que trabajar con Facebook sea poco fluido.

¿Debería tener una página de empresa en Facebook?

La realidad es que hay una gran cantidad de empresas que obtienen muchos beneficios a través de su página de Facebook. Estos beneficios son tanto económicos como intangibles. En este sentido, está demostrado que tener una página de empresa es más que recomendable.

Ahora bien, para que así sea deberás dedicarle bastante tiempo y dinero. Sin ese esfuerzo, lo que conseguirás será todo lo contrario. La gente verá tu página de Facebook poco trabajada o abandonada y percibirá tu negocio como poco fiable.

En resumen, todo depende del tipo de negocio que tengas, de lo afín que es tu empresa respecto a las ventajas que ofrece Facebook y de los recursos que quieras destinar a tener éxito con tu página de empresa.

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